La procesionaria: un peligro mortal para tu perro

El desconocimiento sobre el peligro de la procesionaria lleva a que muchos perros sufran el efecto urticante incluso la muerte tras el contacto con la misma. ¡Infórmate aquí!

La Guardia Civil alerta sobre la peligrosidad de la larva y recomienda evitar el contacto con ella a toda costa

“Con el calor llega la oruga procesionaria y es momento de estar ojo avizor para que nuestro peludo no se acerque. Puede llegar a ser mortal”. Este es el mensaje que ha lanzado la Guardia Civil a través de su cuenta de Twitter. Y es que con la subida generalizada de las temperaturas, la oruga procesionaria prolifera en campos y parques, suponiendo un auténtico peligro para los niños y los animales de compañía. Los expertos recomiendan evitar el contacto con estos insectos a toda costa, pues pueden hacer enfermar de gravedad a quien las toque.

El desconocimiento sobre el peligro de la procesionaria lleva a que muchos perros sufran el efecto urticante incluso la muerte tras el contacto con la misma, por eso, hoy quiero explicarte de qué oruga se trata, cuáles son las consecuencias de su contacto y cómo actuar si tu perro tiene síntomas del contacto.

La procesionaria es una oruga con pelos urticantes que se llama así porque nunca va sola: siempre va en fila como si de una procesión se tratase. Esta “procesión” se lleva a cabo única y exclusivamente en los pinos (aunque también pueden encontrarse en cedros y abetos), de los cuales bajan para llegar al suelo para enterrarse y formar una crisálida.

Desde los meses de octubre a marzo, viven en las ramas de los árboles en una especie de bolsas que crean donde hibernan hasta que llegan las buenas temperaturas. Es entonces cuando, entre abril y junio, bajan de esas bolsas, en procesión y cuando realmente son un peligro, no tan solo para ti, sino sobretodo por el perro.

Son peligrosas para ti y tu perro, porque aunque no las vayas a tocar, sueltan de su cuerpo esos pelos urticantes que pueden alojarse en los ojos, nariz o boca, creando una reacción alérgica impresionante. Sin embargo, los perros se ven atraídos por estos animales que se mueven, y cuando van a olerlos o incluso a lamerlos, empieza un calvario para el perro. También se da el caso, de que el perro no vea esa procesión y la pise con las almohadillas.

Las toxinas que residen en estos pelos son tan urticantes, que si no acudes urgentemente al veterinario, tu perro podría perder la vida en cuestión de 3 ó 4 horas.

¿Cómo puedes saber si tu perro ha estado en contacto con la procesionaria?

En un primer momento, tu perro no parará de rascarse con las patas el hocico, restregará la cabeza por el suelo o paredes intentando calmar el picor.
En un segundo estadio, empezará a inflamarse la lengua, nariz, e incluso la cabeza.
En un tercer estadio, tu perro puede entrar en shock anafiláctico, presentando convulsiones que le lleven a la muerte.
Reaccionar a tiempo es vital. Si observas en un primer momento que tu perro ha estado en contacto con estas orugas, intenta lavar, no frotar nunca, la zona de lengua, hocico, etc, con agua templada a caliente con el fin de que se abran los poros y pueda soltar algún que otro pelo. A continuación, corre urgentemente con tu perro al veterinario e infórmale de lo sucedido para que el profesional pueda actuar y someterle a un tratamiento efectivo.

La mejor forma de evitar la procesionaria, es evitar ir con tu perro por zonas con pinos durante los meses de marzo a junio. Si te gusta pasear por el campo o practicar senderismo, huye de estas zonas porque las consecuencias pueden ser desastrosas.

 

Fuente: cg.facilisimo.com

Comentarios

Comentarios

Compartir en FacebookCOMPARTIR EN FACEBOOK Compartir por whatsappCOMPARTIR POR WHATSAPP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *