Por qué tu perro da tantas vueltas antes de hacer caca. Este es el motivo:

¿Nunca te has preguntado por qué a veces los perros giran tanto en busca de la posición perfecta antes de hacer sus necesidades?

Cada día nuestros perros nos sorprenden con habilidades y dones difíciles de creer.

Hoy quiero hablarte de un reciente descubrimiento respecto a los perros y que tiene que ver sobre el por qué dan tantas vueltas a la hora de defecar. Seguramente te habrás dado cuenta, ¿verdad? Hay días en que lo hace más rápido, sin embargo, hay días en que parece no encontrar la posición adecuada para animarse a hacer sus necesidades.

Pues bien, no están buscando la posición más cómoda. Los perros necitan sincronizarse con el planeta a la hora de hacer caca. Su ritual tiene un significado con mucho sentido. Los perros no hacen nada porque sí. Científicos checos y alemanes de la Universidad de Ciencias de la Vida de Praga han realizado un estudio exhaustivo sobre esta conducta canina y tras observar a miles de animales han llegado a la conclusión de que todos ellos se posicionan siempre hacia una misma dirección. ¿Por qué? Los perros son muy sensibles al campo electromagnético de la Tierra y necesitan estar sincronizados con el eje norte-sur del planeta para realizar sus necesidades. Sí, dan vueltas y vueltas hasta que consiguen geoposicionarse de la mejor manera posible. Por este motivo, en días de tormenta los perros se confunden más y les cuesta más encontrar una buena posición para realizar sus necesidades. Los resultados del estudio se publicaron en la revista científica Frontiers in Zoology.

¿No te parece increíble? Nuestro perro es una brújula perfecta. Estos científicos e investigadores han alucinado con la preferencia de nuestros peludos de hacer sus necesidades con el cuerpo alineado bajo el eje norte-sur, siempre bajo condiciones electromagnéticas tranquilas, porque en días de tormentas los perros se confunden tanto que pueden tardar más en defecar, e incluso, no hacerlo.

Este descubrimiento, que para nosotros no es más que un dato curioso y anecdótico, abre numerosos y nuevos horizontes en la investigación de la magnetorrecepción.

 

Fuente: www.ohmirevista.com

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